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- #17 - Human After all: Gestión de proyectos y People - Fin de temporada
#17 - Human After all: Gestión de proyectos y People - Fin de temporada
Cool HR stuff. En serio.

Hola, ¿qué tal? 👋
Hoy te traigo el último número de esta primera temporada. La verdad, ha sido un placer estar al otro lado de la pantalla. Gracias por vuestro feedback, por leer, por compartir y sobre todo, por acompañar semana a semana este espacio 💘
Y para cerrar esta etapa, quería hablar de algo que rara vez se asocia con People, pero que define profundamente cómo trabajamos: la gestión de proyectos.
Desde People vemos los proyectos nacer, cambiar, reinventarse o estrellarse. Curiosamente, casi nunca fallan por falta de conocimiento técnico o por no usar la herramienta adecuada. Normalmente fallan cuando no conseguimos alinear ritmos humanos con tiempos de entrega, y cuando se da por hecho que la motivación y la energía son infinitas o cuando la comunicación se erosiona sin que nadie lo nombre.
En realidad, la mayoría de los proyectos no se hunden por problemas técnicos, sino por mala gestión humana.
¿Empezamos?
💁♀️ ¿Qué nos podemos encontrar?
Estoy segura de que todos hemos visto y detectado proyectos que acaban siendo un infierno. Entiéndeme cuándo me refiero a infierno. Proyectos con pocos recursos, cero planificación, sin foco bien establecido, con deadlines absurdos, que dejan equipos exhaustos, desmotivados, quemados, y talento diciendo: “¿debería marcharme de aquí?”
Desde People solemos llegar cuando el daño ya está hecho. Cuando ya hay conflicto, desgaste y cuando alguien levanta la mano para decir que ya no puede más. Y casi nunca el diagnóstico real es falta de compromiso, muchas veces es un proyecto que se gestionó bien en lo técnico, pero mal en lo humano.

Los patrones que suelen repetirse:
✖️ Todo es urgente y nada es importante: no hay priorización y el resultado es estrés crónico.
✖️ Roles difusos: se habla de ownership, pero nadie sabe realmente de qué es dueño.
✖️ Expectativas no dichas: lo que dirección imagina, lo que el cliente pide y lo que el equipo entiende rara vez coinciden.
✖️ Energía infinita: planificamos sobre la idea de que las personas pueden sostener la misma intensidad sin pausa ni cuidado.
♟️ El punto entre Project Management y People
Entre ambos mundos hay una conversación pendiente, una que no tiene que ver con metodologías, sino con consciencia.
👉 ¿Quién sostiene la carga invisible del trabajo?
👉 ¿Cuándo hay que frenar antes de que la motivación se rompa?
👉 ¿Qué impacto emocional tiene una decisión?
👉 ¿Quién se atreve a decir “esto no funciona” cuando todos van corriendo?
Cuando estos puntos se definen de verdad, los proyectos avanzan sin dejar atrás a las personas, pero cuando no lo hacen, el progreso cobra un precio demasiado alto que suele ser la motivación, la energía o la confianza de las personas.
💁♀️ ¿Qué podemos hacer desde People?
Aquí está el punto clave. Desde People no solo podemos acompañar proyectos, también podemos evitar que se rompan antes de tiempo. En la mayoría de los casos, no vamos a necesitar llevar a cabo grandes acciones, tan solo conversaciones transparentes y empatía.
Te dejo algunas acciones concretas que pueden ayudar mucho:
✔︎ Visibilizar el coste humano de los proyectos:
En cada kickoff o revisión, no debemos de centrarnos solo en medir entregables. Lo ideal es preguntar cómo llega el equipo. Los recursos no se limitan a tiempo y presupuesto, también incluyen energía, confianza y sentido.
✔︎ Diseñar con perspectiva humana:
Integrar a People en etapas tempranas de planificación para ajustar tiempos, roles y objetivos reales. Muchas veces el daño empieza en cómo se define el proyecto.
✔︎ Normalizar conversaciones sobre límites:
Introducir en las rutinas de equipo preguntas como: “¿esto es sostenible?”, “¿dónde está la tensión ahora?”, “¿qué necesitamos para que esto funcione mejor?”.
✔︎ Cerrar etapas con intención:
Celebrar los aciertos y aprender de lo que no funcionó. Hay que hacerlo además desde la salud la salud del equipo y no solo desde la rentabilidad. Para mi además, terminar bien también es una forma de productividad.
✔︎ Dar permiso para decir no:
Rechazar lo que no se puede sostener es madurez organizacional. Las personas que trabajan en entornos donde se respeta el límite, donde se puede levantar la mano, y donde se pueden expresar con libertad, rinden más y se sienten más cuidados y escuchados.
Así que cuando cuidamos los proyectos desde People estamos haciendo estrategia pura y dura. Porque un proyecto bien gestionado nos aporta a nivel organizacional confianza en los equipos, propósito y refuerza el sentimiento de pertenencia.
✨ Para cerrar esta temporada
Con el tiempo he entendido que muchos de los conflictos que etiquetamos como “problemas de personas” son en realidad consecuencias de proyectos mal planteados o mal cuidados. Para mi forma de verlo, esto podemos extrapolarlo a cualquier movimiento que hagamos en las empresas. Cualquier proyecto, cambio o proceso interno, puede ser muy desgantante si no se enfoca de la forma correcta.
Un proyecto bien gestionado es aquel donde la gente entiende el porqué, reconoce el impacto de su trabajo, y siente que su energía importa tanto como el resultado. Las organizaciones que entienden esto dejan de ver la gestión de personas como soporte, y empiezan a verla como una ventaja estratégica. Porque cuando hay claridad, confianza y cuidado, lo técnico fluye y las personas pueden sacar lo mejor que tienen.
Gracias de nuevo por acompañarme esta temporada💘

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